BLOG DE TEOLOGIA
  • Blog
  • Escritos de Teólogos
    • + Mons. Romero
    • Leonardo Boff
    • David Guadalupe EJ
    • Jose Maria Castillo
    • José Arregui
    • Felix Struik OP
    • José Antonio Pagola
    • Sor Lucia Caram OP
    • Hans Kung
    • Jesus Bastante
  • Poemas
  • Preguntas
  • Envía tu escrito
  • Información
    • Contactenos
    • Centro Humanístico
    • Términos y Condiciones de Uso
    • Política de Privacidad
    • Derechos de Autor
  

La hondura de la crisis de la Iglesia por: Jorge Costadoat, S. J , teólogo

9/26/2019

0 Comentarios

 
La crisis de los abusos sexuales del clero y de su encubrimiento no tiene precedentes en la historia de la Iglesia y probablemente será recordada como la catástrofe mayor después de las Guerras de religión del siglo XVI, y quién sabe si después del mismo cisma de Lutero.
  A semejanza de estos quiebres, la actual crisis abarca muchos aspectos: Hay víctimas que han sido creyentes que han dejado de creer o que, por el contrario, su misma fe las ha sacado adelante; hay perpetradores que han sido principalmente sacerdotes que han causado daños devastadores a mucha gente; hay una institución eclesiástica que, para defenderse de las acusaciones que se le hacen, ha hecho de todo para ocultar verdaderos crímenes y reacciona con enorme lentitud para abordar el problema con la seriedad que se requiere; hay también una sociedad estremecida que no quiere que nunca más el clero le hable de sexo y que difícilmente reconocerá autoridad a la jerarquía católica para que se refiera a otros temas. La crisis de la Iglesia, sin embargo, debe ser vista como un giro triste de cambios culturales extraordinariamente positivos para los vulnerables y, en particular, para los niños y las mujeres. Nuestra sociedad está en un proceso de “conversión” al prójimo que debe ser considerado como un importantísimo crecimiento en humanidad. Estamos ante una nueva explicitación de la convicción de la inviolabilidad de la persona humana.
Para entender esta mega-crisis, sin embargo, se requiere ir más lejos o ahondar en otros asuntos. Es esta, por cierto, una crisis de toda la Iglesia, es decir, de la institucionalidad y de las personas. La institución eclesiástica, desde hace ya siglos, ha tenido grandes dificultades para procesar los logros de la modernidad. Este, a mi parecer, es la causa principal de crisis eclesial actual. La misma Iglesia no ha hecho caso de su condena al fideísmo (Concilio Vaticano I, 1870), herejía que en términos populares puede identificársela con “la fe del carbonero”. La jerarquía no ha podido ni ha querido integrar fe y razón, fe y ciencia, y fe y cultura.
Tomemos dos ejemplos: La institucionalidad en la Iglesia es la de una monarquía absoluta al modo de las monarquías borbonas. La gobierna un papa elegido de por vida. Él mismo tiene la potestad de nombrar a todos los obispos del mundo y pedir cuenta de sus actos a 1.200 millones de católicos. La estructura institucional sabe poco de división, de repartición y de control de poderes, de trasparencias y de accountability. Me decía hace poco un campesino católico de la zona de San Fernando, perplejo ante el desempeño del clero: “No se hacen cargo de nada”.
El caso chileno es ilustrativo. Francisco reprende malamente a los osorninos por no aceptar el nombramiento del obispo Barros. Después pide perdón a las víctimas por sus palabras hirientes en Iquique. A reglón seguido, dada la gravedad de la situación y de los muchos problemas, Francisco llama a Roma a los 31 obispos de la Conferencia Episcopal, les pide la renuncia a todos por parejo y los devuelve al país completamente desautorizados. Los obispos partieron humillados y volvieron humillados. En la Catedral Francisco les había advertido contra el flagelo del “clericalismo”. Pero, ¿no le había pedido el Comité Permanente de los obispos al Papa que no nombrara a Barros?
Un segundo ejemplo es de orden doctrinal. El caso de la prohibición del uso de medios artificiales de anticoncepción hace 50 años atrás con la encíclica Humanae vitae (1968) es tan emblemático como la condena a Galileo. El estamento eclesiástico patriarcal y androcéntrico condenó a las mujeres a ir, en nombre de la fe católica, contra su razón y su sentido de la responsabilidad; a las católicas que no huyeron en estampida de la Iglesia, esta las invita a confesar regularmente el pecado de usar la “píldora”. Resultado: Hace mucho rato que a la institución eclesiástica no se le reconoce competencia para enseñar en materias de sexualidad, pero no parece darse cuenta. En su momento Pablo VI hizo un importante intento de diálogo con la modernidad. Formó comisiones para abordar el tema de la contracepción. En ellas participaron cardenales, obispos, curas, teólogos, pero también laicos y laicas, especialistas en temas de familia y demografía. El Papa, sin embargo, hizo caso al voto de minoría que reflejaba la opinión de los varones célibes, entre estos el muy influyente Juan Pablo II.
En nuestro caso chileno, entonces, ¿con qué autoridad los obispos han podido oponerse a la ley que permite el aborto en tres causales si ellos mismos, forzados por la encíclica, han debido enseñar a las madres que deben tener tantos hijos cuantos Dios quiera mandarles? Nuestra jerarquía eclesiástica -es ineludible recordarlo- se opuso a la ley de filiación de los niños nacidos fuera del matrimonio, a las directrices del MINEDUC sobre enseñanza sexual en las escuelas y colegios (JOCAS), a la ley de matrimonio civil que hace posible el divorcio, a la ley de acuerdo de vida en pareja y a la posibilidad de distribuir preservativos para impedir la propagación del SIDA. La doctrina de Humanae vitae, que restringe la legitimidad de los actos sexuales a aquellos abiertos a la procreación, como es de imaginar, tiene atado de pies y manos al mismo magisterio para decir una palabra orientadora a los jóvenes que conviven antes de casarse y a las personas homosexuales.
En estas circunstancias, ¿qué autoridad puede tener hoy un sacerdote célibe que ya no espera que valoren su voto de castidad?; ¿un sacerdote a quien la doctrina de la Iglesia no lo convence ni a él mismo?; ¿y que no ha sabido relacionarse con los laicos y las comunidades sino de un modo autoritario?
Esta Iglesia, en la que la institución eclesiástica no ha sabido discernir en el advenimiento de la modernidad un gran signo de los tiempos, se encuentra en graves problemas, precisamente por no haber dialogado con la modernidad, para discernir otros signos de los tiempos y sumarse a la acción de Dios en la historia. La jerarquía, y también los padres y madres de familia, agentes pastorales y catequistas, en este contexto tienen hoy una enorme dificultad para transmitir la fe a las siguientes generaciones.
Como resultado de esta grave desconexión de las autoridades eclesiásticas con la época, la Iglesia sufre una profunda incomunicación entre su dirigencia y los bautizados y bautizadas. A consecuencia de cambios culturales múltiples, impredecibles, globales y cada vez más acelerados, los católicos viven a dos velocidades: la de la cultura (s) actual y la de una tradición traicionada por el tradicionalismo de líderes representantes de un fideísmo institucionalizado. Los laicos, e incluso muchos sacerdotes, anhelan un catolicismo de adultos, diría Kant. Si la jerarquía eclesiástica no comienza a aprender del esfuerzo de los fieles por integrar fe y razón, si no basa su enseñanza en esta experiencia espiritual, lo mejor que pueden hacer los católicos es no hacerle caso. El fideísmo es un error que hace daño.
En adelante, los católicos podrán adelante todavía solos con su fe y su sentido común. Pero ellos, y también los sacerdotes, han de reconocer que su cristianismo, a causa del anquilosamiento del catolicismo romano, no tiene entusiasmo ni convicción ni ideas ni persecuciones ni mártires. Así las cosas, ¿qué hará la Iglesia católica occidental y chilena para escrutar, tan debilitada como está, uno de los mayores signos de los tiempos en la historia de la humanidad? Esta enfrenta la posibilidad de desaparecer. El panorama del desastre ecológico es sobrecogedor. Hoy nada hace más necesaria a la Iglesia que el reto de la sobrevivencia de un planeta que, para los cristianos, es creación de Dios. Pero, ¿podrá la Iglesia reponerse y aceptar este desafío?
Me parece que son dos las condiciones que lo harían posible: Una, que termine de desplomarse esta figura de Iglesia monárquica impedida de procesar los cambios de la vida humana, regida por sacerdotes célibes incapaz de reformarse a sí misma, al menos a la velocidad que se requiere. Y, segunda, que nuevas generaciones de cristianos redescubran al Dios del Jesús que entendió que el poder es para servir, que enseñó que lo grande se encuentra en lo pequeño y que la fe auténtica cohabita con la razón.
Entre tanto, siempre es posible lo fundamental: vivir el Evangelio en el presente. Los cristianos pueden en estos momentos imaginar un mundo distinto y construirlo con un amor inteligente. De momento la pirámide eclesiástica les ayudará poco o nada. Peri esto no puede ser una excusa. Siempre es posible vivir sub specie aeternitatis. Que tampoco el panorama del cataclismo socio-ambiental puede impedirles amar con lucidez y esperar contra el peor de los pronósticos.
0 Comentarios



Deja una respuesta.

    Picture
    Ayuda al Blog que publica todos los días diferentes áreas, queremos seguir publicando

    EL BLOG

    El blog es uno dedicado al análisis en general de muchos puntos desde la ópica teológica. La meta es impulsar el estudio amplio y profundo de la fe y de la razón, siendo ambos elementos fundamentales de la vida.

    Picture
    Picture
    Picture
    Picture
    SABES QUE PUEDES HACER COMENTARIOS A LAS REFLEXIONES O ENSAYOS TEOLOGICOS QUE APARECEN EN EL BLOG, SI PUEDES INTENTALO...

    Archivos

    Julio 2024
    Febrero 2023
    Septiembre 2022
    Enero 2022
    Diciembre 2021
    Noviembre 2021
    Octubre 2021
    Septiembre 2021
    Agosto 2021
    Julio 2021
    Junio 2021
    Mayo 2021
    Abril 2021
    Marzo 2021
    Febrero 2021
    Enero 2021
    Diciembre 2020
    Noviembre 2020
    Octubre 2020
    Septiembre 2020
    Agosto 2020
    Julio 2020
    Junio 2020
    Mayo 2020
    Abril 2020
    Marzo 2020
    Febrero 2020
    Enero 2020
    Diciembre 2019
    Noviembre 2019
    Octubre 2019
    Septiembre 2019
    Agosto 2019
    Julio 2019
    Junio 2019
    Mayo 2019
    Abril 2019
    Marzo 2019
    Febrero 2019
    Enero 2019
    Diciembre 2018
    Noviembre 2018
    Octubre 2018
    Septiembre 2018
    Agosto 2018
    Julio 2018
    Junio 2018
    Mayo 2018
    Abril 2018
    Marzo 2018
    Febrero 2018
    Enero 2018
    Diciembre 2017
    Noviembre 2017
    Octubre 2017
    Septiembre 2017
    Agosto 2017
    Julio 2017
    Junio 2017
    Mayo 2017
    Abril 2017
    Marzo 2017
    Febrero 2017
    Enero 2017
    Diciembre 2016
    Noviembre 2016
    Octubre 2016
    Septiembre 2016
    Agosto 2016
    Julio 2016
    Junio 2016
    Mayo 2016
    Abril 2016
    Marzo 2016
    Febrero 2016
    Enero 2016
    Diciembre 2015
    Noviembre 2015
    Octubre 2015
    Septiembre 2015
    Agosto 2015
    Julio 2015
    Junio 2015
    Mayo 2015
    Abril 2015
    Marzo 2015
    Febrero 2015
    Enero 2015
    Diciembre 2014
    Noviembre 2014
    Octubre 2014
    Septiembre 2014
    Agosto 2014
    Julio 2014
    Junio 2014
    Mayo 2014
    Abril 2014
    Marzo 2014
    Febrero 2014
    Enero 2014
    Diciembre 2013
    Noviembre 2013
    Octubre 2013
    Septiembre 2013
    Agosto 2013
    Julio 2013
    Junio 2013
    Mayo 2013
    Abril 2013
    Marzo 2013
    Febrero 2013
    Enero 2013
    Diciembre 2012
    Noviembre 2012
    Octubre 2012
    Septiembre 2012
    Agosto 2012
    Julio 2012
    Junio 2012
    Mayo 2012
    Abril 2012
    Marzo 2012
    Febrero 2012
    Enero 2012
    Diciembre 2011
    Noviembre 2011
    Octubre 2011
    Septiembre 2011
    Agosto 2011
    Julio 2011
    Junio 2011
    Mayo 2011
    Abril 2011
    Marzo 2011
    Febrero 2011
    Enero 2011
    Diciembre 2010
    Noviembre 2010
    Octubre 2010
    Septiembre 2010
    Agosto 2010
    Julio 2010
    Junio 2010
    Mayo 2010
    Abril 2010

    Categorias

    Todo

    Canal RSS

    Picture
Centro Humanístico © Derechos Reservados 2010-2026
  • Blog
  • Escritos de Teólogos
    • + Mons. Romero
    • Leonardo Boff
    • David Guadalupe EJ
    • Jose Maria Castillo
    • José Arregui
    • Felix Struik OP
    • José Antonio Pagola
    • Sor Lucia Caram OP
    • Hans Kung
    • Jesus Bastante
  • Poemas
  • Preguntas
  • Envía tu escrito
  • Información
    • Contactenos
    • Centro Humanístico
    • Términos y Condiciones de Uso
    • Política de Privacidad
    • Derechos de Autor